La muestra dedicada a Mario Merz (Milán, 1925-2003), exhibe por primera vez la más grande interacción de iglúes reunidos de varias colecciones privadas y museos con la finalidad de destacar la profunda exploración entre la humanidad y naturaleza del Arte Povera –movimiento artístico que surgió en Italia en la segunda mitad de la década de 1960, nombrado así por Germano Celan (historiador de arte, crítico y director artístico de la Fundación Prada desde 1993)–, en el cual destaca el uso de materiales humildes y generalmente no industriales que con el paso del tiempo se van deteriorando y en consecuencia transformando la obra de manera natural.

Fibonacci es el centro básico de la lógica estructural de las obras, presente en todos sus trabajos de alguna u otra forma: objetos, espacios, serie de números con luces neón, etc. Con un total de 30 piezas exhibidas en orden cronológico (1968-2003), la muestra Igloos curada por Vicente Todolí en colaboración con la Fundación Merz, se expande sobre todo el espacio de la nave del Pirelli Hangar Bicocca dialogando con su arquitectura.

El Hangar Pirelli Bicocca, un espacio que data del siglo XX y fue transformado de una antigua fábrica manufacturera a un espacio de exhibición de arte contemporáneo en el 2004, envuelve esta serie de iglúes que hace remembranza a un arquetipo de espacio inhabitado generando el análisis de espacios interiores y exteriores, del lleno y el vacío, del individuo y colectivo, así como de una gran variedad de materiales comunes.

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